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De Havillan DH 89M Dragon Rapide |
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Características |
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| | Envergadura | 16,63 m |
| Longitud | 10,52 m |
| Velocidad máxima | 242 km/h |
| Velocidad de crucero | 225 km/h |
| Velocidad mínima | 75 km/h |
| Techo práctico | 4.875 m |
| Autonomía | 835 km |
| Peso máximo despegue | 2.720 kg |
| Peso vacio | 1.465 kg |
| Motores | 2 motores Gipsy Six 1 |
| Potencia | 2 x 200 cv |
| Pasajeros | 7 - 9 |
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Historia |
Años de servicio 1930-1953
El Gobierno español compró otros tres ejemplares en versión militar DH-89M, con tres ametralladoras Vickers y bombas ligeras, para labores de policía en el Protectorado de Marruecos, que fueron entregados en diciembre de 1935 y comenzaron a volar en enero de 1936.
El 18 de julio de 1936 se encontraban en Getafe, por lo que quedaron al servicio de la República, siendo uno de ellos utilizado por el general Núñez de Prado, director general de Aeronáutica, en su vuelo a Zaragoza para intentar convencer al general Cabanellas para que no se sumara a la sublevación militar, el avión pasó a engrosar la flota nacional.
Al inicio de la guerra, se compraron en Inglaterra cuatro aviones DH-89, a los que se sumó el capturado en Zaragoza, siendo armados para intervenir en los combates. Uno de ellos lo derribaron por error los Heinkel 51 alemanes.
De los Dragon republicanos, uno cayo en combate y otro resultó destruido en un bombardeo. Se estima que en total volaron unos 15 aviones de este modelo algunos de ellos para LAPE y el resto como transportes militares o adscritos a la Escuela de polimotores de Totana.
En abril de 1939, cuando termino la guerra, se recuperaron once aviones Dragon Rapide que continuaron volando en misiones de transporte o como unidades de enlace militares hasta su baja en el Ejercito del Aire a comienzos de los años cincuenta.
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